Inversor Consciente

Almanaque de mis inversiones, divagaciones y experiencia profesional. Blog de @dalarconez


Salirse de naja

«Morir por la democracia es como morir por el sistema métrico decimal.»

Julio Camba
Ismael Clemente, CEO de la inmobiliaria Merlin Properties con una capitalización bursátil de 4.000 millones de euros. Fuente: El Español

1.

Mayo de 2011. Los españoles estábamos crispados por la política [1] y el bipartidismo PSOE-PP que imperaba desde Felipe González (1982). El 15-M fue la última vez que salimos a la calle (y me incluyo) pensando que teníamos la opción de cambiar algo. Sin saber exactamente el qué. Chavales de 20 ó 30 años agilipollaos, y sin ningún conocimiento real sobre política o economía… Dime tú qué iba cambiar en este país. Un puto desastre.

2.

Terminamos la educación obligatoria e incluso la universidad sin saber leer la factura de la luz o por qué sube el precio del kWh, calcular los costes de comprarnos una casa o su rentabilidad si decides alquilarla, qué es la inflación y cómo protegernos comprando activos, invertir, hacer la declaración de la renta, hijos, etc.

Nos engullen. Inventan el juego y nadie nos explica las reglas ni nos dicen dónde encontrarlas. Puedes tardar años en cobrar consciencia. Es trágico ver a gente adulta en la carrera de la rata [2]. Nos ocupan la infancia, la niñez, la adolescencia y nuestros primeros años de adultos con decenas de asignaturas. Es imposible pensar en otra cosa. Debes tomar decisiones vitales en espacios cortos de tiempo. Tienes que decidir qué pieza vas a ser en este tablero.

Con la mesa llena de mierda, ¿cómo vas a preocuparte de lo que pasa ahí fuera?

3.

La opción fácil (la cómoda) es quejarte y no tomar acción. Es decir, no querer cobrar consciencia de que pisas sobre un tablero y que no hay otra opción.

Nos quejamos de todo, pero que nos lo den hecho. Que sí, que te voto, pero que quiero esto, lo otro y lo de más allá. Resultado: más poder para los que ya lo tienen.

Digo yo que después de miles de años de imperios, repúblicas, monarquías y gobiernos varios… ya está todo inventado. Vamos, que lo único que hacemos es bailar cada vez que le dan al play.

4.

Es increíble cómo el ser humano es capaz de enamorarse de figuras llanas, endebles a primera vista, y que son capaces de imponerse a la adversidad con actos o discursos heroicos. La industria cinematográfica maneja muy bien este recurso.

Pues eso fue el 15-M. Al menos como yo lo veo. Nos enamoramos del tonto que tenía un buen discurso y le hicimos delegado de la clase [4]. Elevamos tanto al charlatán que le hicieron hueco en la mesa de los mayores. Los que dan al play.

5.

Como dije en la primera entrada de este blog, la política ya no ocupa lugar en mi vida ni forma parte de mis preocupaciones. Más allá de estar mínimamente informado por si agitan el tablero o por si tengo que ponerme los tapones cuando encienden la música. Por eso ni voto, ni me quejo.

Ya no quemo mi tiempo por nadie que no sea mi pareja, mi familia, mis amigos o yo mismo. Y entiendo que no hacerlo puede tiranizar más a los que mandan. Pero a eso me arriesgo y lo acepto.

6.

Volviendo a quién damos voz, personalmente disfruto escuchando a los que hablan a sabiendas. La economía se ha convertido en una de mis pasiones [3]. Y cuando alguien que la toca habla claro, porque palpa el mundo de la empresa real, disfruto como un niñato con su litrona y su bolsa de pipas en el parque.

Ismael Clemente es mi CEO preferido. Aunque dicho así parece que hablo de un Pokémon… Cuando le escuchas, puedes confundirle con un populista por el tipo de proclamas que lanza. Pero es que este tío lidera una de las SOCIMI (REIT, para los americanos) más importante de España. Habla con conocimiento de causa. El inmobiliario en España toca todos los palos del país y cuando se pronuncia se oye la hostia desde Nueva Zelanda [5].

«En España un montón de gente de forma repetitiva, y creo que bastante irracional, vocifera contra empresas (privadas). Hay un montón de países en el mundo que tienen bastante más empresas y bastantes más ricos que nosotros. Y encima los instrumentos de generación de ahorro privado que podrían canalizarse en una industria de fondos de pensiones y de gestoras como Dios manda se van obstaculizando desde el poder. No sé por qué. Por una especie de celos de lo público, que no coja mucho vuelo el sector privado. Es importante que todo sea público. Pero es un tremendo error, porque al final eso a lo que te lleva es a que el propio capital que financia el crecimiento del país sea necesariamente extranjero. Con lo cual los centros de decisión pasan a ser extranjeros también.«

Ismael Clemente, durante su reciente intervención en el Foro MedCap de 2023.

Ahora, que yo no me caso con éste ni con nadie.

Y usando sus palabras, si la cosa se pone fea, nos salimos de naja.

__

[1] Odio hablar de política, pero no me quedaba más cojones para contextualizar esta entrada.

[2] Conozco un caso muy cercano. Una persona atrapada en la deuda de un hijo, del que ya no sabe nada, y con 75 años sigue trabajando para no perder su casa.

[3] Creo que nos pasa a todos los que conseguimos descifrar parte del juego. Cuando sabes que eres una puta marioneta, tratas de aceptarlo y formar parte del espectáculo. Si aún estás intentando averiguar por dónde van los tiros, te recomiendo los libros de educación financiera de Gregorio Hernández y en especial éste.

[4] Evidentemente me refiero a Pablo Iglesias, que juega con la oratoria en nivel Dios. Me da una pereza terrible hablar de él. A final acabó en el saco de la casta, por mucho que él o los suyos expongan argumentos en contra de esta afirmación.

[5] Es el punto más alejado de España, si medimos desde el kilómetro cero de la Plaza Mayor de Madrid.

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